Teatro Colón: cómo visitarlo, qué ver y por qué es uno de los mejores del mundo
El Teatro Colón no es solo un edificio bonito: es uno de los cinco mejores teatros de ópera del mundo según crítica especializada. Esta guía responde todas las dudas prácticas de quien lo quiere visitar por primera vez.
El Teatro Colón de Buenos Aires aparece en casi todas las listas de mejores teatros de ópera del mundo. La crítica especializada lo ubica entre los cinco primeros por acústica, junto con la Scala de Milán, el Palais Garnier de París, el Metropolitan Opera House de Nueva York y la Wiener Staatsoper. Esta guía cubre todo lo que hay que saber para visitarlo de verdad, más allá de la foto obligada en el hall principal.
La historia corta
El edificio actual se inauguró en 1908, después de casi veinte años de obra. Reemplazó a un teatro anterior, más modesto, que funcionaba frente a la Plaza de Mayo. El proyecto combinó tres arquitectos (Francesco Tamburini, Vittorio Meano y Julio Dormal) y mezcla elementos de renacimiento italiano, barroco francés y clasicismo alemán. El resultado es menos pesado que otros teatros de la época: tiene grandeza sin volverse recargado.
Entre 2006 y 2010 se hizo una restauración profunda por el centenario. Se renovó la sala principal, los talleres subterráneos y el sistema eléctrico. La reapertura el 24 de mayo de 2010 fue uno de los eventos culturales más importantes de la última década en Argentina.
Cómo se visita
Hay dos maneras de conocer el teatro: la visita guiada o una función.
La visita guiada cuesta menos de la mitad que una entrada a función y dura unos 50 minutos. Recorre el hall principal (con su escalinata de mármol rosa), el Salón Dorado (inspirado en Versalles), el Salón de los Bustos y la sala principal, vista desde la platea baja. Los guías hablan español, inglés y portugués según el horario. Las entradas se compran en la boletería de Tucumán 1171 o en el sitio oficial del teatro. En temporada alta conviene reservar con dos o tres días de anticipación.
Una visita a función es otra cosa. Hay que planearla con más tiempo, pero el impacto es incomparable: escuchar una orquesta en vivo en esa acústica es una experiencia que ningún teatro reproduce. La temporada lírica va de marzo a diciembre, con temporadas paralelas de ballet, conciertos sinfónicos y abonos de música de cámara.
Precios y entradas
Las entradas a función tienen un rango muy amplio. Las localidades de paraíso (el piso más alto) arrancan por debajo del precio de una cena en un restaurante medio, mientras que una platea para una ópera importante puede costar diez veces más. Hay descuentos del 50% para estudiantes y jubilados en varias funciones. Los días de estreno son los más caros; las funciones de gala del miércoles o viernes bajan bastante.
Un truco conocido: las entradas de paraíso, aunque tengan visión parcial del escenario, tienen mejor acústica que algunas plateas altas. Si lo que se busca es escuchar, son la mejor relación calidad/precio del teatro.
Qué ver durante la función o visita
La cúpula fue pintada por Raúl Soldi en 1966, reemplazando una decoración anterior dañada por humedad. Representa escenas mitológicas y es difícil de ver completa desde la platea: la mejor vista está en las localidades altas. El candelabro central tiene 700 lámparas y mide siete metros. Durante algunas funciones se apaga progresivamente para dejar la sala en penumbra, un efecto que funciona muy bien con ópera romántica.
El foso de orquesta puede acomodar hasta 120 músicos. La sala principal tiene forma de herradura italiana, con siete niveles. La acústica se diseñó para que una conversación en voz baja en el escenario se escuche clara desde cualquier butaca.
Centro de Experimentación
El Centro de Experimentación del Teatro Colón (CETC) funciona en los subsuelos del edificio y programa música contemporánea, ópera de cámara y obras experimentales. Las entradas son mucho más baratas que a la sala principal y los espectáculos son de alto nivel. Para quienes quieren el edificio sin pagar una función de gala, es la mejor entrada.
Cómo llegar
El teatro está en el microcentro, frente a Plaza Lavalle. Las estaciones de subte más cercanas son Tribunales (Línea D) y 9 de Julio (Línea D). Caminar desde el Obelisco toma cinco minutos. Para ir a función en temporada de invierno conviene salir de casa con 40 minutos de margen: el tránsito en el centro a las 19:30 es denso.
Código de vestimenta
El teatro no tiene código estricto, pero en funciones de gala la mayoría del público va con ropa formal o semiformal. Para una visita guiada o una función en paraíso, cualquier ropa prolija alcanza. Para un estreno o una función de abono, saco o vestido son la norma.
Qué hacer después
Después de una función, el barrio está lleno de bares y cafés abiertos. Petit Colón, frente al teatro, es una opción clásica para tomar algo sin alejarse. Para cenar tarde, El Cuartito (pizza), Las Cuartetas o Broccolino están a diez minutos caminando. La agenda completa de funciones está disponible en la ficha del Teatro Colón en nuestro sitio.
Visitar el Colón no es una experiencia turística de postal; es, para la mayoría, uno de esos planes que se recuerdan durante años. Vale la pena hacerlo bien: reservar con tiempo, leer algo del programa antes y tomarse el día completo.