Buenos Aires en familia: 15 planes con chicos ordenados por edad
Salir con chicos en Buenos Aires requiere más planeamiento que salir solo: hay que pensar en baños, cochecitos, horarios de siesta y edades. Esta guía ordena los mejores planes por franja etaria.
Buenos Aires funciona bien con chicos, aunque no siempre sea evidente. Hay opciones sobradas para todas las edades, pero la ciudad puede abrumar a quien no conoce los circuitos. Esta guía propone planes ordenados por franja etaria, con atención especial a lo que no se lee en los folletos: dónde hay baños limpios, dónde conviene llevar cochecito, qué horarios esquivar.
Bebés y hasta 2 años
Para bebés, lo mejor son los parques grandes: espacios abiertos, sombra y posibilidad de caminar largo sin obstáculos. El Parque Tres de Febrero (los Bosques de Palermo) cumple todos los requisitos y además tiene el Rosedal, que es plano y con senderos amplios. El Parque Centenario en Caballito es otra buena opción: lago, espacio verde, menos turistas y una oferta de ferias los fines de semana que funciona muy bien con bebés en cochecito.
La Costanera Sur y la Reserva Ecológica son una alternativa menos obvia. La Reserva tiene senderos de tierra compactada que funcionan con cochecitos robustos y una pendiente nula. Hay que ir temprano (antes de las 11) o después de las 17 en verano; el sol del mediodía pega muy fuerte y no hay sombra.
2 a 4 años
A esta edad lo que más funciona es el movimiento. Las plazas con juegos renovados están en casi todos los barrios: Plaza Irlanda (Caballito), Plaza Las Heras (Recoleta), Plaza Armenia (Palermo). Los juegos municipales se renovaron en los últimos cinco años y la mayoría está en buen estado.
El Jardín Japonés en Palermo es una buena apuesta: tiene puentes, peces koi que atrapan la atención durante minutos, y una entrada barata. El Museo Participativo de Ciencias en el Centro Cultural Recoleta es gratuito algunos días y está pensado específicamente para que los chicos toquen todo. Para esta edad es ideal.
5 a 7 años
Acá se abren muchas más posibilidades. El Planetario Galileo Galilei tiene funciones especiales para menores los fines de semana. Dura 35 minutos, lo justo para que no se aburran. Los shows de cielo estrellado del domingo a la mañana son los más cortos y los más recomendables para primera visita.
El teatro infantil es fuerte en Buenos Aires. Los sábados y domingos al mediodía hay decenas de funciones en salas chicas. Títeres clásicos en Parque Rivadavia (gratis, los domingos), funciones del Grupo Catalinas en La Boca, obras en el Centro Cultural General San Martín. Los precios son bajos y la calidad varía; leer reseñas antes ayuda.
El Museo Participativo Abasto y el Tecnópolis (cuando abre, no es permanente) son ambos imperdibles para esta edad: hay experimentos, réplicas, juegos tecnológicos. En ambos casos, una visita de tres horas es suficiente.
8 a 12 años
A los preadolescentes les gusta lo espectacular. El Museo Histórico de Gendarmería tiene armas, uniformes y vehículos militares. El Museo de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia tiene dinosaurios, minerales y una sala de biodiversidad muy trabajada. A esta edad también empiezan a funcionar paseos más largos: el Delta del Tigre se hace en un día ida y vuelta, con tren de ida y catamarán de vuelta. Planear con comida llevada para no depender de restaurantes caros.
Los talleres de fin de semana en centros culturales municipales son otra buena opción. Son gratuitos o muy baratos, duran una o dos horas, y cubren desde arte visual hasta programación de robots. La agenda cambia cada mes; revisar la web del CCK y del Centro Cultural Recoleta a principios de cada mes.
Dónde comer con chicos
Las parrillas familiares como Don Julio o Cabaña Las Lilas son caras para lo que aportan con chicos. Mucho mejor las parrillas de barrio: atienden rápido, hacen comida simple, tienen mesas grandes. En Villa Crespo, Caballito y Belgrano hay decenas. Los patios de comida de los shoppings (Abasto, Alto Palermo) resuelven bien cuando los chicos necesitan opciones variadas y rapidez.
Para desayunar o merendar, las panaderías de barrio funcionan mejor que las cafeterías de cadena: más baratas, más rápidas, y con medialunas que no decepcionan.
Transporte
El subte es el transporte más rápido pero no siempre el más amigable con cochecitos. Las estaciones viejas no tienen ascensor. Las líneas más accesibles son H y nuevas extensiones de B y D. Los colectivos funcionan bien con cochecito si se toma un 60, 152 o 29 que pasan por zonas turísticas y tienen rampa.
Para distancias cortas, caminar suele ser la mejor opción. Muchos lugares turísticos están a diez minutos uno de otro y el cochecito se maneja sin problemas en las veredas del centro y Palermo. En San Telmo las veredas son irregulares; mejor usar mochila portabebés.
Errores comunes
Tres cosas que suelen arruinar un día familiar: (1) salir a las 13 en verano (hace calor, hay siesta, no abre nada); (2) no llevar agua (los chicos deshidratan rápido y pocos lugares la venden barata); (3) planificar más de dos actividades principales por día. Dos experiencias grandes y mucho tiempo libre en parque funciona siempre mejor que una agenda llena.
Plan de fin de semana tipo
Sábado a la mañana: Bosques de Palermo y Rosedal. Almuerzo en una parrilla de barrio. Siesta. Sábado a la tarde: Jardín Japonés o Planetario según edad. Cena temprana en casa. Domingo a la mañana: feria de San Telmo o Recoleta. Almuerzo temprano. Domingo a la tarde: Museo Participativo de Ciencias o teatro infantil. Este esquema se puede armar para cualquier edad ajustando las actividades. La agenda de fin de semana actualizada filtra por categoría infantil.
Buenos Aires con chicos funciona mejor cuando se abandona la lógica del turista adulto: menos kilómetros, más parque, más agua, menos restaurantes caros. Con ese cambio de ritmo, la ciudad se vuelve una de las mejores del continente para viajar en familia.